México, D. F., a 25 de Septiembre de 2006
Boletín 1226/06  

 

SENTENCIA EN CONTRA DE TRES PERSONAS RELACIONADAS CON LA ORGANIZACIÓN DE AMADO CARRILLO FUENTES


•    Se les atribuye la comisión del delito de Operaciones con recursos de procedencia ilícita.
•    Sergio Estrada Muñoz, Fernando Martínez López y Bertha Adriana Hernández Cruz fueron detenidos dentro del “Operativo Marquis”.



El Juzgado Octavo de Distrito de Procesos Penales Federales en el Distrito Federal, dentro de la causa penal 161/2001 y su acumulada 49/2002, dictó sentencia en contra de Sergio Estrada Muñoz, Fernando Martínez López y Bertha Adriana Hernández Cruz, por su responsabilidad penal en la comisión del delito de Operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Derivado de las pruebas aportadas por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), de la Procuraduría General de la República (PGR), que acreditaron la comisión del delito antes citado, el Juez de la causa les impuso la pena de cinco años de prisión y el pago de mil días multa.

De acuerdo con las investigaciones, Sergio Estrada Muñoz compró dos vehículos, uno el 19 de junio de 2001, marca Volvo, motor 2359723, serie YV1NK53KOIJO27103, en 473 mil 285 pesos, y otro el 24 de abril de 2001, marca Audi, color gris agata, modelo 2001, motor AQDO19950, serie WAUBH34B81N092202, por la cantidad de 480 mil 60 pesos.

Ambas adquisiciones las realizó con dinero procedente de la actividad ilícita del narcotráfico, con la finalidad de ocultar los recursos de procedencia ilícita, con ello, facilitó y alentó la comisión del ilícito Contra la salud, previsto en los artículos 194 y 195, párrafo primero del Código Penal Federal.

Por su parte, Fernando Martínez López adquirió la cantidad de 17 millones 581 mil 820 pesos, los cuales cambió por moneda extranjera, particularmente dólares, invirtiendo en divisa extranjera equivalente a un millón 908 mil dólares, con la finalidad de impedir el conocimiento de los recursos de procedencia ilícita.

En tanto que Bertha Adriana Hernández Cruz, entre el 14 de mayo de 1996 y el 2001, invirtió en forma dolosa en empresas dentro del territorio nacional. Depositó dinero en dos cuentas bancarias y adquirió cuatro bienes inmuebles con recursos económicos procedentes o que representan el producto de actividades delictivas, específicamente del narcotráfico, con el objeto de ocultar su ilícito origen.

Además, se encargaba de operar las actividades financieras y comerciales de la célula criminal a la que pertenecía.

Los sentenciados, vinculados con la organización criminal que encabezaba Amado Carrillo Fuentes, fueron detenidos como parte del “Operativo Marquis”, que llevó a cabo la antes Unidad Especialidad en Delincuencia Organizada.