México, D.F., a 20 de junio de 1999.

Boletín No. 173/99. 

 
En relación con notas periodísticas recientemente publicadas en diversos medios de comunicación, en las cuales se hace referencia a la declaración rendida por el señor Marco Enrique Torres García, dentro de las actuaciones de la investigación del lamentable homicidio del señor Cardenal  Juan Jesús Posadas Ocampo y seis personas más, la Procuraduría General de la República informa lo siguiente:

1.- La diligencia se llevó a cabo el día 21 de mayo de 1999 a las 11:30 horas, en la Ciudad de Chicago, Estados Unidos de Norteamérica; ninguna diligencia se practicó el 27 de mayo del presente año como falsamente se refirió en la primera nota que apareció en los medios de comunicación.
 
2.- En las notas periodísticas de referencia se da cuenta parcial del contenido del testimonio de Marco Enrique Torres García, razón por la cual, a fin de evitar una visión fragmentada de este testimonio o una opinión insuficientemente informada, la Procuraduría General de la República ha decidido hacer público el resto del contenido de dicha declaración, la cual de manera indebida e ilegal fue proporcionada íntegra a un medio de comunicación nacional que, sin embargo, omitió en su nota algunas referencias importantes.  La PGR se ve obligada a emitir este comunicado a fin de evitar la desorientación de la opinión pública y que se considere que por este solo testimonio se ha acreditado la llamada tesis del "complot".

- Marco Enrique Torres García afirmó que el grupo de militares y exmilitares al cuál él mismo pertenecía, asesinó al Cardenal Posadas Ocampo "aproximadamente a un kilómetro de distancia del aeropuerto".

Como bien sabe la opinión pública mexicana, de las investigaciones practicadas ha quedado ampliamente evidenciado que el Cardenal Posadas Ocampo fue asesinado en el estacionamiento del aeropuerto internacional de la Ciudad de Guadalajara, a no más de 25 metros de la entrada de la terminal aérea.

- Marco Enrique Torres García afirmó que el Cardenal Posadas fue ultimado por el grupo de militares y exmilitares aproximadamente a las diez de la mañana del día 24 de mayo de 1993.

Como bien se tiene conocimiento y como se encuentra irrebatiblemente acreditado, el señor Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo fue asesinado minutos antes de las cuatro de la tarde del día 24 de mayo de 1993.

- Marco Enrique Torres García afirmó que el grupo de exmilitares al que él mismo pertenecía ultimó al señor Cardenal Posadas Ocampo con un rifle AK-47 conocido como "cuerno de chivo".  Señaló que sabe de armas porque las ha tenido y las ha utilizado.

De acuerdo con las constancias y dictámenes periciales que obran en la indagatoria, ha quedado acreditado que el señor Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo murió por impactos de rifle AR-15, arma completamente diferente a la señalada por el testigo.

- Marco Enrique Torres García afirmó que el supuesto homicida Carlos Carrillo le comentó personalmente la manera en la que, según él, había asesinado al señor Cardenal Posadas Ocampo, indicándole que introdujo su rifle por la ventanilla del coche del señor Cardenal disparándole a quemarropa.  Torres García afirmó que pasaron a una cuadra del lugar de los hechos minutos después de la muerte del Cardenal y ahí, en el propio lugar de los hechos, Carlos Carrillo le explicó detalladamente como había sucedido todo.

Como es bien conocido y se encuentra ampliamente acreditado, el señor Cardenal Posadas Ocampo antes de ser victimado había abierto la puerta de su automóvil y había intentado descender del mismo, de hecho el vehículo presentó diversos impactos exteriores que evidencian que el agresor disparó a varios metros de distancia del vehículo y luego, con la puerta abierta del vehículo disparó sobre el Cardenal, de tal suerte que no es posible que el agresor haya "introducido su arma por la ventanilla", debido a que la puerta del automóvil se encontraba abierta.

- Marco Enrique Torres García afirmó que el carro del Cardenal fue interceptado por dos vehículos pertenecientes al grupo de militares y exmilitares al que hace referencia, aproximadamente un kilómetro antes de llegar al aeropuerto; señaló, asimismo, que casi un kilómetro más adelante, sobre la avenida que conduce al aeropuerto, se encontraban en ambos costados de la misma, las bandas del "Chapo Guzmán" y de los hermanos Arellano Félix, quienes al escuchar los impactos que privaron de la vida al señor Cardenal comenzaron a agredirse mutuamente, separados ambos grupos sólo por la avenida.  Para no dejar lugar a dudas de su versión, Marco Enrique Torres García elaboró de puño y letra un croquis de como el grupo de militares y exmilitares al que pertenecía privaron de la vida al Cardenal Posadas Ocampo "aproximadamente a un kilómetro de distancia del aeropuerto".

Se encuentra ampliamente acreditado que la balacera en donde perdieron la vida el señor Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y seis personas más, se suscitó en el estacionamiento del aeropuerto internacional de la Ciudad de Guadalajara y no sobre la avenida que desemboca a dicho aeropuerto, y menos aún a un kilómetro de distancia del mismo.

- Marco Enrique Torres García afirmó que Jorge Carrillo Olea, en su despacho como "Gobernador de Cuernavaca", sostuvo varias reuniones con algunos miembros del grupo de militares y ex-militares a las cuales afirmó haber asistido el propio Marco Enrique Torres, incluso describe el despacho del Gobernador; Marco Enrique Torres aseguró que en esas reuniones celebradas en Palacio de Gobierno de Morelos, Jorge Carrillo Olea, en su calidad de Gobernador, ordenó el asedio al Cardenal Posadas Ocampo.

Se encuentra ampliamente acreditado en la indagatoria que en esa época Jorge Carrillo Olea no era Gobernador de Morelos y asumió dicho cargo después de la muerte del Cardenal Posadas Ocampo.

- Marco Enrique Torres García afirmó que fue militar en activo durante varios años y que formaba parte de las fuerzas armadas desde 1968, que participó ese año en actividades contra los estudiantes por lo que tuvo que salir del país, que regresó a México en 1970 a combatir a la "Guerrilla del 23 de Septiembre".

La Secretaría de la Defensa Nacional ha informado oficialmente a esta Procuraduría que no existe ningún registro en ese Instituto Armado a nombre de Marco Enrique Torres García, es decir, que Marco Enrique Torres García nunca formó parte del Ejército Mexicano.  Por otra parte, el testigo afirmó haber combatido a la "Guerrilla 23 de Septiembre" cuando ésta aún no existía, ya que en 1970 aún no se originaba dicho movimiento.

- Marco Enrique Torres García afirmó que después de la muerte del Cardenal Posadas Ocampo huyó hacia el Estado de Tamaulipas, en donde se encontró con el agente de Seguridad Nacional, Antonio Sánchez, quien le comentó que a él le había tocado participar en el homicidio de Luis Donaldo Colosio y que por tal razón también se estaba escondiendo de la justicia; Marco Enrique Torres García afirmó que Antonio Sánchez le solicitó el favor de que ayudara a su esposa en razón de que esta había sufrido un accidente automovilístico, ya que el propio Antonio Sánchez no podría ayudarle ya que se trasladaría a otra ciudad a ocultarse.

Según se ha acreditado ampliamente en las investigaciones del homicidio de Luis Donaldo Colosio, Antonio Sánchez Ortega es soltero y no ha radicado nunca en Tamaulipas.

- Marco Enrique Torres García afirmó que conoció a Antonio Sánchez desde 1980, cuando este último era el Jefe de Seguridad Nacional en el Estado de Tamaulipas, concretamente en Reynosa.

Como se encuentra ampliamente acreditado en las investigaciones del homicidio de Luis Donaldo Colosio, Antonio Sánchez Ortega ingresó al Centro de Investigación y Seguridad Nacional en el año de 1993, en 1980 tenía 19 años de edad y trabajaba en un almacén en la Ciudad de Tijuana.

- Marco Enrique Torres García afirmó que fue escolta de Raúl Salinas de Gortari y que el chofer de este último era el capitán "Reynaldos del Hoyo".

El General Federico Antonio Reynaldos del Pozo en la época que refiere el testigo tenía el grado de Teniente Coronel, era jefe de la Sección Séptima del Estado Mayor Presidencial, y nunca fue chofer de Raúl Salinas de Gortari.  Según el testigo "Reynaldos del Hoyo" mide aproximadamente 1.80, cuando en realidad el General Reynaldos del Pozo no rebasa el 1.70.

- El testigo refirió una serie de nombres y lugares incorrectos, los mencionados en la declaración no son errores mecanográficos, el testigo lo señaló tal cual; así, se refirió a Demiro García Reyes, (el nombre correcto es Domiro); a Reynaldos del Hoyo (el apellido correcto es Reynaldos del Pozo); a Carrillos Solea (los apellidos correctos son Carrillo Olea), y algunos más.

- El testigo afirmó haber sido escolta de Raúl Salinas de Gortari durante cuatro años, de 1991 a 1994, que durante este periodo jamás lo escoltó a Los Pinos.

En las investigaciones del homicidio del Lic. José Francisco Ruiz Massieu, fueron profundamente investigados todos los integrantes de la escolta de Raúl Salinas de Gortari y Marco Enrique Torres García no apareció de manera alguna en dicha investigación, no existe registro de que haya sido escolta de Raúl Salinas de Gortari y como se sabe, Raúl Salinas de Gortari acudía constantemente a la residencia oficial de Los Pinos; por tanto, es falso que durante cuatro años no haya ido una sola vez.

- El testigo afirmó que un Subprocurador de apellido Moreno estaba enterado de la forma real en que perdió la vida el Cardenal Posadas Ocampo; que dicho subprocurador renunció porque tuvo problemas ante el homicidio del Lic. Luis Donaldo Colosio.

El Dr. Moisés Moreno Hernández fue designado Subprocurador de la República el 1º de diciembre de 1994, durante la administración del Lic. Antonio Lozano Gracia, más de dos años después de la muerte del Cardenal; con anterioridad realizó labores académicas y laborales para la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.  El Dr. Moreno Hernández no era Subprocurador cuando asesinaron a Luis Donaldo Colosio.

No se tienen registros de ningún otro Subprocurador dentro de la PGR que en la época de los hechos hayan llevado ese apellido.

- El testigo afirmó que Jorge Carrillo Olea era General activo del Ejército Mexicano y que de las fuerzas armadas pasó a hacerse cargo de la oficina antinarcóticos de la PGR, que esto le consta porque en ese entonces el testigo trabajaba "directamente" con Carrillo Olea.

Jorge Carrillo Olea no tenía el grado de General en la época de los hechos, dejó el activo de las fuerzas armadas muchos años antes de la muerte del Cardenal Posadas Ocampo; antes de ocupar el cargo de Coordinador de la Lucha Contra el Narcotráfico fue Director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, por ende no dejó las fuerzas armadas para hacerse cargo de la oficina antinarcóticos.

- Marco Enrique Torres García manifiestó que fue convocado por un sujeto de nombre Carlos Carrillo al parecer sobrino de Jorge Carrillo Olea, para participar en el asedio al Cardenal Posadas Ocampo.

Jorge Carrillo Olea ha manifestado que no tiene ningún sobrino de nombre Carlos Carrillo.

- El testigo afirmó que fue miembro de fuerzas especiales del Ejército Mexicano, que participó en el movimiento de estudiantes de 1968, que después de ello se retiró a Cuba y luego regresó a México a combatir a la guerrilla 23 de Septiembre, que participó en el movimiento magisterial de 1973, que trabajó simultáneamente para los hermanos Arellano Félix a quienes conocía bien, para Joaquín Guzmán Loera alías el "Chapo Guzmán", para Raúl Salinas de Gortari a quien le manejaba su dinero, que conoció a Amado Carrillo; que los hermanos Carlos y Raúl Salinas de Gortari, siendo el primero Presidente de México, sostenían diálogos que le permitían al testigo escuchar ya que era escolta de Raúl Salinas, que conoció a Amado Carrillo y su forma de operar, que lo han confundido como primo de Juan García Abrego, que formó parte de la "Brigada Blanca", que estuvo presente en los hechos de "Llano de la Víbora" en Veracruz, que sabe perfectamente que fue lo que sucedió en esa ocasión, que participó en la preparación del homicidio del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, que tuvo contacto con algunos de los participantes en el homicidio de Luis Donaldo Colosio, que a consecuencia del homicidio, entre otros, de José Francisco Ruiz Massieu, tuvo que dejar el país y ahora se encuentra sujeto al programa de testigos protegidos de las autoridades norteamericanas.

De ser ciertas las referencias de Marco Enrique Torres sería probablemente la única persona de que se tenga conocimiento que haya participado en tantos y en tan disímbolos eventos y que haya gozado de tantas confianzas y privilegios.

- Marco Enrique Torres afirmó que Edgar Antonio García Dávila no participó en los hechos en que perdió la vida el Cardenal Posadas Ocampo.

Existe una declaración videofilmada, en donde, antes de morir, Edgar Antonio García Dávila confesó haber participado en los hechos, incluso reconoció haber realizado algunos disparos.

- El testigo afirmó que al parecer Benjamín Arellano Félix se encuentra en prisión y sujeto a proceso.

Como bien se sabe, Benjamín Arellano Félix es uno de los hombres más buscados por las autoridades de México y de varios países más, actualmente se encuentra prófugo de la justicia.

- Marco Enrique Torres García  afirmó que el entonces Procurador de Morelos de apellido "Perredo" o "Perreido" estaba enterado de todo el plan para ultimar al Cardenal Posadas Ocampo.

El nombre correcto es Carlos Peredo Merlo y esta persona no era Procurador de Morelos en 1993, de hecho su nombre se publicó en diversos medios de comunicación a raíz de recientes eventos que tuvieron que ver con un secuestro y un homicidio.

En enero de 1993 tomó posesión como Procurador del Estado el Lic. Tomás Flores Allende, éste entregó la Procuraduría al Lic. Jorge García Rubí quien a su vez entregó la institución al Lic. Peredo Merlo en septiembre de 1994.

3.- Por todas estas contradicciones es que la Procuraduría General de la República ha manifestado que asume con gran reserva este testimonio, pero, su obligación, es realizar las diversas diligencias que emergen del atestado.  De sus resultados se dará cuenta a la opinión pública una vez que sean valorados por el grupo interinstitucional.

4.- La PGR reitera que ha iniciado una averiguación previa para conocer como se llevó a cabo la filtración de la copia del documento en la que consta la declaración de Marco Enrique Torres García.